Dolor lumbar y oficina: tres hábitos que sí funcionan
No es la silla cara ni la faja. Lo que más protege tu espalda en la oficina es moverla seguido.
Por Equipo Ruandi
La espalda no está diseñada para quedarse quieta ocho horas, por buena que sea la silla.
1. La regla de los 40 minutos. Cada 40 minutos, levántate dos. Camina al baño, por agua, lo que sea. El mejor ejercicio para la espalda del oficinista es el que interrumpe la postura, no el que la corrige.
2. La pantalla a la altura de los ojos. Si trabajas con laptop, súbela con libros y usa teclado aparte. Mirar hacia abajo todo el día le cobra factura al cuello primero y a la lumbar después.
3. Fuerza dos veces por semana. Una espalda fuerte tolera mejor las malas posturas que una espalda débil tolera las buenas. Sentadillas, peso muerto con poco peso, planchas: veinte minutos, dos veces por semana, cambian el panorama en dos meses.
¿Cuándo consultar? Si el dolor baja por la pierna, si hay hormigueo, o si lleva más de dos semanas sin mejorar, agenda una evaluación. Eso ya no se maneja solo con hábitos.
Este artículo es información general y no reemplaza una evaluación profesional.